martes, 19 de octubre de 2010

Fabré

Bastó una breve visita a su casa, en el municipio de Manzanillo,  para entender definitivamente el espíritu, el ritmo y la música de uno de los compositores latinos con una obra extensa, inagotable y sedimentada a las mejores raíces de la cultura nacional.
En esa tarde, Calle Siete vio en el brillo de los ojos de Cándido Fabré el pensamiento de Sixta, su mamá, la ternura del amado municipio de San Luis,  en Santiago, y el alma toda de Cuba coqueteando con la inspiración, la urgencia, lo inmediato, lo imperfecto... características con las cuales recrea y entrega, a través de melodías y canciones, la sensibilidad de la gente sencilla del pueblo.
Dueño de una voz personalísima Fabré parte para sus temas de lo circunstancial que habita en el cubano, vivencias y personajes comunes o novelescos para humanizar el arte por encima de lo académico, que para eso cuenta con la maestría de la calle y el destino labrado con las uñas.
Hoy debe haber encontrado sus mejores notas, porque Fabré y sus músicos festejan el aniversario 17 de la creación de la Banda. No es para menos, y por si no lo sabían, no hay en la Tierra una sola mujer o un hombre que asista a sus conciertos que deje de mover algún músculo.¡Felicidades!
¡Ah! Él no sabe que yo lo quiero desde  que saludó a mi madre, un día cualquiera, en una  bayamesa calle, como suelen hacerlo los mejores hijos. Mi madre y yo se lo agradecemos inmensamente.