viernes, 13 de julio de 2018

Y después ¿qué?



Una magnífica noticia  para todos los que nos empeñamos en ofrecer, cada día, medios de comunicación creíble con productos de calidad: durante hoy mañana en el Palacio de Convenciones de La Habana, se realiza el X Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (Upec), en el que participan alrededor de 260 delegados, de ellos ocho salidos de la suroriental provincia de Granma.

En este breve tiempo de análisis y reflexión, no obstante los retos para asomarnos mejor y de forma ágil a la actualidad de los municipios, quedará afianzado el compromiso de contar lo bueno y lo que se pretende ocultar con nuevos contenidos y las claves para entender los acontecimientos diarios conscientes de que “La verdad necesita de nosotros”, como el lema que lo preside.

El evento, dedicado al Líder histórico de la Revolución, Fidel Castro Ruz; al aniversario 55 de la creación de la Upec, y a Antonio Moltó Martorel, presidente de la organización, fallecido en agosto del pasado año debate sobre funcionamiento, ética y comunicación, agresión mediática contra Cuba, innovación y nuevas tecnologías, gestión de contenidos, y la nueva Política de Comunicación.

Y después ¿qué? Calle Siete espera, también el reflejo de nuestros valores, las buenas prácticas y las tradiciones porque hay “voluntad política, conciencia  de la necesidad de modernizar al Estado, y un ecosistema comunicativo radicalmente distinto al de épocas precedentes”; de acuerdo con la ponencia del Doctor Raúl Garcés Corra, miembro del Comité nacional y decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.












miércoles, 11 de julio de 2018

Mucho ruido y poca agua

Decenas de confusos sonidos se combinan de formas distintas; pero el tema que rompe, inevitablemente,  el bullicio habitual de Calle Siete hiere la imaginación de sus vecinos: el agua potable.
En el reparto El Valle, de Bayamo, municipio capital de la provincia de Granma, muchos pensaron que el esfuerzo de las autoridades políticas y gubernamentales, junto a las labores  de Acueductos y Alcantarillados de la localidad por mejorar la entrega del preciado líquido en los hogares tendría una respuesta duradera.
Una magnífica noticia nos despertó una mañana, entonces se cambió la vieja tubería. Ahora, con nuevos proyectos y por segunda ocasión, se instalan  acometidas con recursos de calidad, no obstante, en la mencionada arteria bayamesa ubicada entre 10 y 12 las personas duermen, pero no descansan, porque el trabajo no se ha concluido. Ya han pasado tres días, faltan tubos por conectar y no aparece el agua que han de beber.
La situación del servicio de abasto de agua no atraviesa por su mejor momento ni Acueductos y Alcantarillados ha mostrado que cuenta con especialistas, personal e inspectores ocupados y preocupados por la eficacia de lo realizado.
No es fácil. A Leandris, por ejemplo, le comunicaron que tiene que esperar  para que su vivienda cuente con la  red  y la explicación recibida no resultó demasiado convincente; Maidelis, la hija de Maritza, ya anduvo reclamando; Ana Vázquez peleaba voz en cuello esta mañana; Elsa preguntaba si había agua, aunque fuera para halarla con turbina,  y muchos permanecen absortos ante el riesgo de padecer una crónica escasez del  producto.
Definitivamente, estoy insatisfecha e inconforme con quienes pretenden trocar las esperanzas, sacrificios de Cuba y expectativas de Calle Siete en contradictorias pasiones o en una peligrosa aventura de promesas y confusiones.
Empero, yo confío, porque entre el mundo de lo bueno, las inquietudes y las respuestas que merece y espera la población, existe un abismo solo salvable mediante la palabra, no la tímida o perezosa ni la de abigarrados conceptos, sino la digna, oportuna, certera, con acciones, y sobre todo, con agua.