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miércoles, 14 de diciembre de 2011

Arsenio Martínez

Esta noche hay una gala artística en uno de los mejores teatros de la Ciudad Monumento, el Bayamo, con motivo del Día del trabajador de la Cultura en Cuba, y yo estoy aquí, desde este espacio y tiempo en el universo, con una idea fija en el pensamiento: el cumpleaños de un buen amigo.
Quién hubiera creído que aquel grito anunciador de una nueva vida, hace ya 56 años, iba a poner al alcance de mis ojos, mi amistad y mi asombro, a Eduardo Arsenio Martínez Pérez, ese Técnico medio en elaboración de alimentos, quien de tanto orgullo se da golpes en el pecho mientras recuerda sus inicios en el arte culinario.
Ahí mismo, en el escenario donde convergen el mestizaje de razas y culturas, ese que nos recompone los rostros y la identidad, existe la cocina cubana en toda su expresión.
Hoy, en su casa bayamesa de General García, este cubano, trabajador por cuenta propia, que juega con el tiempo en los brazos y la sazón en las manos, tiene  en un lugar especial de la memoria los consejos de Silvio Márquez Aguilar, o Santos, su primer maestro, y en el alma, los recursos necesarios para condimentar la comida, su vida y la de los demás.
Lo sé, Arsenio, el hijo mayor de Petra, es un sabio a la manera del reconocido periodista, escritor y Premio Nobel de la Paz Ernest Hemingway, quien decía que el secreto de la sabiduría, del poder y del conocimiento es la humildad.
Y lo digo aquí en Calle Siete. Ay, Arsenio, si cocinas como caminas ... que Isabel se coma hasta la raspita!!!!! 

martes, 18 de octubre de 2011

Cuba

Bayamo, capital de la suroriental provincia cubana de Granma, que transpira por sus adoquinadas calles romanticismo y cultura, no podría recorrer el reino de Clío ni el sentido de los diferentes grupos de hombres si no fuera por la vida de estos, su realidad e historia. Eso bien lo sabemos los bayameses y de acuerdo con esa noción se justifica que la XVII edición de la Fiesta de la Cubanía esté dedicada, además, a los afrodescendientes.
Vienen a mi memoria los distintos estudios sobre el proceso de formación  nacional, la aparición del sentimiento de patria en las comunidades criollas y la también de una conciencia de nación y de identidad. Una patria común a todos los cubanos que comienza a forjarse cuando Carlos Manuel de Céspedes libera a sus esclavos y desata la revolución abolicionista e independentista que comienza en la Demajagua el 10 de octubre de 1868.
En esa genealogía revitalizadora de la presencia de los progenitores, de los fundadores, como verdad científico-social la fusión  e integración de los elementos que nos conforman como nación tiene protagonismo  lo africano lo cual enriquece nuestro proceso histórico, diverso desde sus orígenes  y asentados en ancestrales tradiciones transplantadas a un nuevo ser que la constituye. Percepción muy bien fundamentada por don Fernando Ortiz como proceso de transculturación.
Ahora mismo 57 trabajos se debaten en el Crisol de la Nacionalidad, principal evento teórico de la Fiesta de la Cubanía, aupiciado por la Casa de la Nacionalidad Cubana, que como parte de la celebración del Día de la cultura nacional, tiene como tema central "Desde el interior del país, una interpretación de la historia nacional y fue inaugurado por el doctor Félix Julio Alfonso, con la conferencia "Las armas secretas de la historia, medio siglo de historiografía y Revolución en Cuba.
Ahí está la cubanidad, Calle Siete lo conoce, y sabe, igualmente, que el hombre se apropia de su pasado, lo recrea y lo trasciende.
Vamos a la Fiesta!

sábado, 15 de octubre de 2011

Fiesta de la Cubanía

Por estos días el alma de Cuba toda vibra en Bayamo, y esta verdad que se multiplica en mis coterráneos provoca murmullos inusitados como expresión máxima de una voz personalísima de identidad.
En este universo, no me cabe ninguna duda, tiene primacía el humanismo del arte, que en la tierra donde se cantó el Himno por primera vez -hace ya 143 años- no requiere, necesariamente de circunstancias coyunturales porque nos ha llegado, como dice Carmela, mi vecina, por información genética.
Ello explica que la XVII edición de la Fiesta de la Cubanía, que comienza el 17  hasta el 20 próximo, Día de la cultura cubana, constituya una alternativa de la cotidianidad bayamesa, con propuestas que incluyen conferencias, eventos teóricos, exposiciones de artes plásticas, ferias de artesanías, espectáculos culturales y muestras de cine, entre otras actividades bien condimentadas para la ocasión.
La cita cultural está dedicada al aniversario 20 de la Casa de la Nacionalidad Cubana y al año de los afrodescendientes, declarado por la UNESCO; y se develará en el Museo de cera de la ciudad una estatua de ese material, de Carlos Manuel de Céspedes, modelada por la familia Barrios.
Calle Siete ya está preparándose para asistir a las diferentes manifestaciones artísticas, y yo seré un poco más feliz escuchando  esa canción romántica compuesta por  Francisco Castillo Moreno, Céspedes y José Fornaris, que acelera el ritmo de mi corazón cada vez que la escucho: La Bayamesa.
LA BAYAMESA
¿No te acuerdas gentil bayamesa,
Que tu fuiste mi sol refulgente
Y risueño en tu lánguida frente
blando beso imprimí con ardor?
¿No te acuerdas que en un tiempo dichoso
Me extasié con tu pura belleza,
Y en tu seno doblé mi cabeza
Moribundo de dicha y amor?
Ven y asoma a tu reja sonriendo;
Ven y escucha amorosa mi canto;
Ven, no duermas acude a mi llanto;
Pon alivio a mi negro dolor.
Recordando las glorias pasadas
Disipemos, mi bien, las tristezas;
Y doblemos los dos la cabeza
moribundos de dicha y amor.