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domingo, 20 de julio de 2014

Día de los niños en Bayamo, Cuba

Acabo de llegar de la avenida Francisco Vicente Aguilera, uno de los sitios  de Bayamo,  capital de la provincia de Granma, preferidos para celebrar el Día de los niños.
Cada año Cuba, considera a los pequeños como su  más amado tesoro les prepara una nueva oportunidad, con la cual muestra la ternura que siente por los niños y las niñas. Por esa razón en todos los municipios hubo música, payasos, magia, baile, globos, golosinas y juego de mesa y de todo tipo.
Bayamo procuró que muchos sacaran sus juguetes, unos optaran por disfrutar en el parque infantil Los Caballitos, otros montaran bicicleta o zancos,  otros  estimularan la creatividad y dibujaran ... empero, lo más importante fue que siguieron a su corazón y se divirtieron, Annié prefirió bañarse en playa Las Coloradas, en el territorio costero de Niquero  y Yanara escogió tomar agua de coco.
Calle Siete está consciente de que crecer no significa  que debemos olvidarnos de lo que fuimos. Yo he echado de menos a mi infancia  y he recordado momentos que me han hecho verdaderamente feliz. Por eso suscribo especialmente este día a Santa Catalina de Siena cuando dijo: (...) dame un corazón de niño y un gran coraje de vivir como adulto.

jueves, 18 de julio de 2013

Verano en Bayamo

Magalis Figueredo, la mejor peluquera de Calle Siete, me ha invitado a  Las Coloradas, en el municipio de Niquero -el territorio de la provincia cubana que más me amo, claro, después de Bayamo-, por el solo hecho de que conoce muy bien que a mí me fascina el mar: su ruido, su olor, su vida, su inmensidad, su energía, su misterio ... y hasta su apoyo en tanto nos permite diluir nuestros más pesados pensamientos  solo con observarlo.
Lo recuerdo ahora porque acabo de disfrutar de un interesante documental, exhibido por  la televisión cubana, que  describía el hermoso mundo que habita en  los fondos marinos y la urgencia de preservarlos. 
Mientras nadaba y me sumergía junto a las estrellas, caballitos y una variedad infinita de peces venían a mi mente memorias de la infancia y, además, se me muchísimas ocurrían acciones de cómo y qué hacer para cuidar el mar, porque me cuesta pensar en un mundo donde impere la suciedad, y, también, me gustaría, como buena habitante de este planeta, que mis nietos puedan, igualmente nadar y disfrutar de sus aguas.
¡Ay!, en Bayamo no hay mar, pero está el río homónimo con su balneario El Chapuzón, un rincón singular de la provincia de Granma, donde puedes refrescarte y encontrar variadas opciones de alimentos, recreación y cultura.
Esta vez no sé si pueda acompañar a mi vecina; ah, pero  mucha historia ronda a playa Las Coloradas, por eso tiene una connotación especial, pero de eso mejor  te hablo otro día. Entanto, voy pensando qué vamos a planear Daniel y yo para este verano en Bayamo.