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domingo, 24 de agosto de 2014

Dilcia: una gran mujer en Bayamo

A Dilcia Capote Aleaga la conocí en Calle Siete, este 23, mientras  la delegación uno, del bloque 33, de la Federación de Mujeres Cubanas, a la que pertenezco, celebraba la creación de la organización femenina y brindaba con un té hecho por Magalis Figueredo, miembro también del ejecutivo del CDR, quien siempre está atenta a cualquier efeméride como pretexto para reunir a la gente y compartir en familia.
En su rostro dulce, su voz suave y sus 80 años a cuestas, no podía imaginarme que encontraría una vida tan bonita. Ella vino de Palmarito de Jiguaní a Bayamo tejiendo una historia indisolublemente ligada a las tareas donde era, y continúa siendo, más útil, aun cuando tiene dos grandes operaciones, una de estas radical de mama.
Por la mirada limpia y llena de amor por Cuba y su desempeño en disímiles actividades ha obtenido muchos reconocimientos, pero lo que más la ha conmovido fue su participación en el II Congreso de la FMC, del que recuerda a dirigentes como Fanny Edelman, secretaria general de la Federación Democrática Internacional de Mujeres; de Valentina Tereshkova, primera mujer cosmonauta, presidenta del Comité de Mujeres Soviéticas; de Ángela Davis, la destacada luchadora norteamericana.
Con brillo en los ojos Capote Aleaga habla de Vilma Espín, presidenta de la FMC y de la presencia de Fidel Castro, nuestro Comandante en Jefe, quien estimuló y alentó siempre a las congresistas, aquellos días de noviembre de 1974. 
Mujeres como Dilcia son como el amanecer de cada nuevo día llenas de esperanza y alegría.




viernes, 27 de diciembre de 2013

El té de Petra

Hoy estoy en una gran disyuntiva. Si me preguntaran qué es lo que más me gusta de las visitas a la casa de Petronila Pérez, esa carismática mulata bayamesa de Calle Cinco, en el reparto Marianao; la respuesta,  quizás, la buscaría en las muchísimas y encantadoras leyendas chinas, de hace más de 5000 años, o en la magia de las manos de Petra cuando prepara el té?
La infusión se ha convertido en parte de la rutina nocturna habitual también de Magalis Figueredo, la peluquera de Calle Siete, gracias a los beneficios de la antiquísima bebida y a la familiaridad de los cubanos.
Hasta donde conozco, el té es un gran diurético y uno de los mejores antioxidantes, favorece la reducción del colesterol, mejora las defensas, ayuda a combatir la anemia, no aporta calorías, y si se consume caliente reduce la ansiedad de comer, de ahí que sea preferido por muchas mujeres. 
Petra nos ha llevado por el camino del té verde, ella argumenta que disminuye los niveles de azúcar en la sangre y tiene propiedades antibióticas para ciertas bacterias estomacales, su contenido de fluoruro colabora en el fortalecimiento de los huesos.
Ya resolví mi dilema. Me quedo con la familiaridad y la disposición de Petra, quien para esta noche ha prometido, en su casa de Bayamo, un buen té de hierbabuena porque funciona como estimulante para que el cuerpo segregue hormonas, enzimas, jugos gástricos y bilis, además de la actividad cerebral, el sistema inmunológico y la circulación de la sangre; así que me la imagino desde ahora con las ramas de hierbabuena perfumando su cocina.