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jueves, 3 de mayo de 2018

Bayamo y el 1 de Mayo



Generalmente me niego a plegarme a la verdad genérica de los recuerdos, porque esa verdad deja afuera la abundancia sensorial de la experiencia. Y la memoria, ya lo saben, o lo deben saber, no funciona de manera fotográfica.
Empero, desde el mismísimo 30 comenzó a dibujarse en mi mente el despertar para el Primero de Mayo, Día internacional de los trabajadores, siento el olor de determinado perfume, la energía, cierto sabor, cierto sonido y entro en ese tipo de edén sensorial en el que de la Plaza de la Patria, de Bayamo, y Calle Siete emana el mismo aroma que en el resto de la geografía de la suroriental provincia de Granma.
Con los primeros rayos del Sol los apurados pasos para el reencuentro con los colegas, los colores de la Bandera de la estrella solitaria, las iniciativas de los maestros vestidos como alumnos de la Enseñanza Primaria, así como Elena Maillo y Adaís Ramírez, entre otros, pretenden lucir el uniforme azul en un espacio para celebrar, en agosto venidero, la idea de Fidel Castro de las escuelas en el campo.
 Porque el desfile es también eso, un mundo de sensaciones, motivaciones, alegrías y sentimientos. Y no dejo de emocionarme, además, por los 89 años de vida de mi madre, ella ha sido, igualmente, protagonista de la realidad que construye Cuba.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Fidel vuelve a Bayamo



Ahora mismo hay sol bueno, después de que la lluvia  quiso ajustar con su expresión en esta tierra el lamento de otoño desolado  este  25 de noviembre. Aquella noche creí que me había quedado dormida o que era un personaje de ciencia ficción, hasta que la connotación de la noticia me llevaba a respirar la cruel realidad y la tristeza abrió sus brazos.
El impacto resultó tan desgarrador me introdujo como en un espacio en el que  el dolor, la angustia y  la impotencia estuvieran prohibidos. Todavía levito ahí.
No soy la única. Siempre pensé que Fidel era eterno, ahora que está insoportablemente ausente lo reencuentro en cada obra de amor de la provincia de Granma, en los proyectos que creó, en la esperanza de los pueblos, de las personas humildes que no tienen nada que perder y esperan, al menos, una mirada de sus gobernantes; en cada esquina de mi ciudad natal, en la historia, desde la altura de sus 90 años...
Después de recorrer los cientos de kilómetros que nos separan de La Habana, hoy, por la ruta de la Caravana de la Libertad, en horas de la tarde-noche vuelve a Bayamo en una urna de cristal que resguardan sus cenizas, cobijadas con fibras de cedro y la Bandera de la estrella solitaria.
Vuelve a esta tierra granmense a los 60 años de haber desembarcado - 82 hombres- por Los Cayuelos, a dos kilómetros de playa Las Coloradas, en el municipio de Niquero en aquel barco de sueños y esperanzas: el yate Granma
Anda en un viaje hacia el futuro,  que lo llevará por la primera Plaza de la Revolución de la Isla, pasará por la Casa natal de Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria, y de ahí en el Parque-museo Ñico López, antiguo cuartel de la Guardia Rural, atacado por la Generación del Centenario en 1953. Al amanecer seguirá rumbo hacia  el cementerio Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba.
Quién no conoce que es un hombre magnífico, de una exquisita sensibilidad, romántico y puede, quién, en estos nueve días de duelo nacional no se ha tragado el sonido de su llanto. Quizá alguien no llore, no lo comente ni lo demuestre; yo sé que a Cuba le duele, lo siente, le importa. También a mis, vecinos de Calle Siete.

martes, 21 de julio de 2015

Relaciones Cuba-Estados Unidos

Un exclusivo acontecimiento o, tal vez, un excepcional ejemplo de comunicación multitudinaria como el ocurrido este 20 de julio, el mundo  lo mantendrá en su memoria y provocará comentarios y expectativas por mucho tiempo: después de 54 años, la Bandera cubana ondea nuevamente en Washington: Cuba cuenta con embajada en Estados Unidos y este con la suya en La Habana.
Mientras la veía hermosa, altiva, digna, casi tocando las nubes mediante la fotografía de Ismael Francisco Gonzalez Arceo y por la Televisión nacional, que reflejó el hecho durante su programación del día y todavía nos deja conocer la repercusión en tantísimos medios de comunicación, organismos y organizaciones internacionales meditaba en sus sueños de justicia social y en la primacía del  humanismo que representa.
No está dicho todo aún; ya lo dijo el Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, se abre la oportunidad de empezar a trabajar para fundar unas relaciones bilaterales nuevas y distintas a todo lo anterior.
Y continuó: ¨Solo la eliminación del bloqueo económico, comercial y financiero que tanto daño y privaciones ocasiona a nuestro pueblo, la devolución del territorio ocupado en Guantánamo y el respeto a la soberanía de Cuba darán sentido al hecho histórico que estamos viviendo hoy¨.
Este lunes el Himno de Bayamo me estremeció hasta los huesos. Amigos de la red social Facebook reconocieron la buena voluntad de ambos países y me  felicitaron  partiendo de las nuevas circunstancias en el escenario mundial, no obstante estar incompleta;  Calle Siete quiere pensar  que en lo adelante nuestros pueblos puedan reconocerse en procesos y sucesos convertidos en alternativas de la cotidianidad con independencia y sin injerencia de ningún tipo.